Madrid

carlos Por Carlos Martinez Rojo

19 de enero de 2010

Cervezas por Madrid

Cervezas por Madrid

A los madrileños nos gusta ir de cañas

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Esta es una muestra de los templos de cerveza bien tirada.

Hay muchos más locales, no obstante, tres de nuestros favoritos son La Cruz Blanca, Santa Bárbara y La Taberna de la Dolores (La Lola).

 Al primero, La Cruz Blanca, situado en el  número 70 de la calle Goya, recuerdo que me llevaba mi abuelo Miguel cuando iba a visitarle a su casa, el vivía sólo unos portales más abajo de la cervecería. Más adelante, con el paso de los años, hago siempre una parada cuando paseo o tengo que hacer cualquier gestión por la zona. Para mí, su terraza en verano tiene un algo especial, sentarse y ver pasar a la gente cargada con bolsas y paquetes de los centros comerciales próximos, casi siempre con prisa....  es todo un espectáculo mientras se disfruta tranquilamente de una cerveza fría.

La Lola, Taberna de la Dolores,  fue fundada en 1908,  como casa de comidas. Ahora, situada  en la esquina de la Plaza de Jesús y la calle Lope de Vega, es otro de los templos para poder beber una cerveza bien tirada y a la temperatura adecuada. Pero no sólo de cerveza vive el hombre, por lo que sus tapas, empezando por la patatas fritas (de la fábrica “Las 4 Fanegas”), sus pulguitas de infinidad de variedades, sus canapés o sus raciones, la convierten en un lugar de parada obligada si vas a visitar el Museo del Prado, el Thyssen o el barrio de las Letras.

Y la tercera parada o estación, que no la última, Santa Bárbara, situada en el número 8 de la plaza que lleva su nombre. Es sin duda,  un TEMPLO con mayúsculas del bien tirar la cerveza. Es fácil ver a los asiduos del lugar con dos, tres o incluso cuatro posavasos al lado del vaso o barro lleno, posavasos que señalan la cantidad que llevan consumidos. Una cerveza que en vez de espuma  tiene crema y que, según vas bebiendo, ves como se va formando una corona en el vaso, como si de estratos se tratara. Un verdadero placer. A la temperatura adecuada- entre 2º-4º- con la aplicación justa de presión y carbónico, y con el grado de amargor idóneo. 

 

¡Otra ronda, por favor……!

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