Madrid

patricia-fernandez Por Patricia Fernandez

09 de octubre de 2012

¡Vamos a merendar!

¡Vamos a merendar!

Cupcakes, tartas de ensueño, cruasanes caseros, chocolate con churros… ¡Nos vamos de meriendas por Madrid!

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El bocadillo a la salida del colegio era algo sagrado. El momento de abrir el papel de plata y escudriñar de qué estaría relleno era un subidón parecido al de abrir los regalos de cumpleaños, y ya no te cuento si era mi abuelo el que me esperaba a la puerta con un gigantesco cuerno relleno de chocolate. ¡Qué recuerdos!. Pero aquellas meriendas de pan con Nocilla a la salida del colegio, el chocolate con churros que compraba mi madre los domingos por la tarde y las tartas de mi abuela cuando íbamos a visitarla es algo que había quedado en el olvido suplantado por la bollería industrial. Algo que viene envuelto en un papel trasparente, totalmente inodoro y que lleva varios días sobre una estantería de un supermercado no puede ser muy recomendable para la salud y, sobretodo, no sabe absolutamente a nada.

Quizás, por ese afán de recuperar los recuerdos de antaño, aquellos niños que nacimos con el baby boom de los años 70 y ahora contamos con más de una treintena de años, nos pirriamos por los locales de ambiente hogareño, tipo salón de la tía Paca, la bollería de barrio casera y la tranquilidad de un sillón cómodo frente a las faldas de una mesa camilla. Así ha sido como han proliferado los sitios de meriendas en el centro capitalino. Lugares para el relax post cinco de la tarde y que, al igual que en el mismísimo Londres, están repletos de cups of tea, eso sí, de más de cien variedades distintas, cafés procedentes de los altos cafetales de Colombia y tartas americanas caseras con la altura del Empire State.

Hacemos un recorrido por los mejores lugares para pasarse la tarde acompañados de una deliciosa merienda, eso sí con ordenador en mano, que ahora estamos en el siglo XXI y eso de la Atary está ya muy pasado de moda.

En la calle Conde de Peñalver 43, la Chocolatería Valor representa todo aquello que nos atrae de las antiguas chocolaterías madrileñas del siglo XIX: Mesas y sillas al estilo de tasca antigua, suelo en blanco y negro y un ambiente acogedor que invita a probar la carta de chocolates al completo. El chocolate es el rey de la casa, espeso y mojado con churros o porras, aunque las nuevas versiones presentan variedades para todos los gustos, desde servido con bola de helado de vainilla hasta chocolate blanco de Nepal o granizado de chocolate.

Chocolateria ValorChocolatería Valor

 

Otro reino chocolatero es  el Cacao Sampaka, en la calle Orellana, 4. De apariencia más moderna obra de Antoni Arola, está dedicado al chocolate de Venezuela y Ecuador por completo. Perfecto para los chocolateros sin remisión, aquí podrán probar todo tipo de chocolates, especialmente bombones, aunque merece la pena descubrir algunas curiosidades culinarias de la carta como el chocolate al gin tonic. 

Cacao Sampaka

 

En el barrio de La Latina encontramos el Delic Café, en la Costanilla de San Andrés, 14. Desde hace más de una década ofrecen estupendas meriendas aptas para modernillos del barrio. La decoración es una de las bazas fuertes del local, así como sus tartas cuya sola visión obnubila la mente. No hay que perderse la de zanahoria, o la de chocolate y avellana… No dejéis de probar sus excelentes cócteles, especialmente sentados en la terraza de la Plaza.

Delic Café

 

En la calle Barquillo 49, Pomme Sucre alza a la categoría de ambrosía de dioses los cruasanes. Elaborados en su obrador, Julio Blanco, discípulo de Paco Torreblanca, consigue que la cola por comprarlos se salga del local. Pero no sólo por sus cruasanes, sino también por sus demás bizcochos y tartas take away

Pomme Sucre

 

Lolina Vintage, en la calle Espíritu Santo 9, te transporta a las meriendas de los años 50. Ricas ensaladas, tortillas o mojitos que sirven en este acogedor lugar, servidos con concepto “vintage” , al igual que la música que lo ambienta, no supera la década de los 70. Estupendas tartas americanas y una amplia carta de infusiones.

Lolina Vintage

 

Sin salirnos del mismo barrio, en la Corredera Baja de San Pablo 10, Italiana Madrid es una librería especializada en literatura italiana que ofrece, según dicen, uno de los mejores cafés de la capital. Se llena por las tardes y siempre es mejor acompañar el café con una buena tarta de chocolate.

Italiana Madrid

 

En Malasaña, en la calle San Andrés 26, en el restaurante Onze, podrás recordar viejos tiempos y pedirte una tarta de Tigretón o Pantera Rosa. No te asombres si te ofrecen una tarta de cerveza Guinness, es una de las estrellas del local, junto con un gin tonic de Petazetas. Aunque, en realidad se trata de un restaurante donde podemos degustar algunos platos como los saquitos de setas y queso cheedar, unas berenjenas crujientes con miel de caña o la hamburguesa Onze, sus meriendas son todo un triunfo.

Onze

 

Muy cerca del barrio de Chueca, en Hortaleza 10, Oita Cafés posee una curiosa decoración. Sus sillas salieron de un colegio, concretamente el de los Jesuitas Revillagigedo de Gijón. Su dueña es la misma que la de Pomme Sucre, así que sus cruasanes no defraudan. Tambien hace las veces de afterwork lounge entre semana.

Oita Cafés

 

En el interior del Museo Romántico, en la calle San Mateo 13, se esconde un jardín tranquilo donde se ubica el Café del Jardín. Rodeado de tranquilidad y plantas se pueden probar unas estupendas tartas de zanahoria y de budín de calabaza apto para ovolactovegetarianos

Café del jardín

 

A estilo de los salones londinenses Living in London, en la calle Santa Engracia 4, es un rincón de Londres en el corazón de Madrid. Paredes tapizadas de flores, manteles de hilo, fuentes de galletas y vajilla inglesa incluida, todo para sentirte como en el mismo Londres de la época victoriana. El “tea” sí que está y además de todas clases, tampoco falta  una gran selección de tartas -muy recomendables son la de zanahoria, limón o plátano-, y un gran surtido de pastas para merienda. También se puede comer al estilo inglés; sopa caliente de hongos, sopa fría de remolacha y yogur, sándwiches de paté trufado con cebolla confitada, ensalada de cous cous y pollo o milhojas.

Living in London

 

Frente al Retiro, en Augusto Figueroa 2, Harina es un lugar acogedor en el que además de poder comprar todo tipo de panes y bollería, te puedes sentar a la mesa, frente al inmenso ventanal que mira a la Puerta de Alcalá, y probar algunos de sus desayunos mientras lees el periódico. Aquí se degusta calidad. Cuentan con un horno de pan propio, rodeado de una cristalera en la que se puede ver cómo elaboran artesanalmente con masa madre todos los productos que se venden en la tienda.

Harina

 

El toque final lo pone Mama Framboise, en la calle Fernando VI, 23. De ambiente acogedor, es la primera boulangerie francesa en Madrid donde puedes disfrutar de la mejor gama de bollería, pastelería, bizcochos, quiches... todo preparado por las manos de Alejandro Montes (medalla de oro en 2010 en el Open francés de postres) y Ángel Sánchez. Un ejemplo: la tarta de 8 texturas de almendra, la de yogur con frutas rojas y sus muñecos de Jengibre.

Mama Framboise

 

Please, another cup of tea…

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